Saltar al contenido

Qué permite el código de ética sobre publicidad contable

El Código de Ética del Colegio de Contadores de Chile permite anunciarse, pero con tres límites concretos que cambian por completo cómo se arma una campaña.

Matías MelladoPublicado el 10 de octubre de 2026

La pregunta aparece siempre en la primera reunión: ¿puedo hacer publicidad siendo contador? La respuesta es sí, y el código es bastante más específico de lo que la mayoría recuerda.

Lo que el código permite

La publicidad debe hacerse en forma mesurada. El anuncio profesional contiene el nombre o razón social, la dirección, el teléfono comercial y los títulos o licencias respectivas. Eso es el piso, y no es poco: permite anunciarse en cualquier medio.

Los tres límites

No difundir hechos no comprobados. Está prohibido auspiciar, en prensa, radio, televisión o cualquier medio, avisos o artículos sobre hechos que no estén comprobados. En una campaña esto se traduce en algo muy concreto: cada cifra que uses tiene que poder respaldarse. "Ahorra hasta un 30% en impuestos" es un aviso sobre un hecho no comprobado salvo que puedas demostrarlo caso a caso, y no puedes.

No inducir a error. Tampoco por el contenido de los títulos. Un titular que sugiere que trabajas con el SII, o que tu estudio tiene una relación privilegiada con la autoridad, induce a error aunque el cuerpo del texto diga otra cosa.

No desmerecer a otros profesionales. Nada de "a diferencia de otros contadores", nada de comparaciones con estudios competidores, nada de insinuar que el contador anterior del prospecto hizo mal su trabajo. Esto elimina de un plumazo un ángulo publicitario que funciona muy bien en otros rubros.

La regla que casi nadie conoce

En las licitaciones de servicios contables, la competencia es legítima en la medida en que la adjudicación se deba a la calidad de los servicios ofrecidos. No es legítimo ni ético cuando la adjudicación se produce por rebajas al valor originalmente cotizado o por ofrecer servicios adicionales gratuitos fuera de lo cotizado.

Léelo otra vez, porque tiene consecuencias. Bajar el precio para ganar un cliente no es solo mala estrategia: el código dice que no es ético. Y eso elimina las dos tácticas más comunes de captación: el descuento y el primer mes gratis.

Lo que el código recomienda hacer

El prestigio profesional y la clientela deben obtenerse por esfuerzo personal, trabajo y eficiencia, los cuales, combinados con publicaciones técnicas y colaboración en asuntos institucionales y sociales, permitirán al profesional triunfar en el ejercicio.

Es tu colegio diciéndote cuál es la vía legítima: escribir sobre tu materia. Y es, además, la única estrategia que no choca con ninguno de los tres límites anteriores.

Cómo queda una campaña que respeta todo esto

Sin promesas de ahorro. Sin comparaciones. Sin descuentos. Sin urgencias fabricadas.

Lo que queda: presencia constante en los momentos del calendario tributario en que la demanda sube sola, contenido técnico que demuestra criterio, y una primera respuesta rápida. Suena menos espectacular que una campaña de descuentos, y rinde más, porque atrae al cliente que paga por criterio en vez del que compara precios.

El marco internacional dice lo mismo

Si ejerces fuera de Chile, el código IESBA —del que derivan los códigos de México, Colombia y Panamá— establece en su regla R115.2 que al realizar actividades de marketing el contador no debe desprestigiar a la profesión, debe ser honesto y veraz, y no debe hacer afirmaciones exageradas sobre sus servicios, calificaciones o experiencia, ni referencias despectivas o comparaciones no sustentadas con el trabajo de otros.

Dos prohibiciones, las mismas de siempre: no exagerar y no hablar mal del colega. Todo lo demás está permitido.

Aviso: este texto es un resumen informativo con fines de planificación publicitaria, revisado en octubre de 2026. No es asesoría legal ni ética profesional. Verifica la norma vigente de tu colegio antes de publicar cualquier pieza.

Si quieres aplicar esto en tu firma, empecemos por un diagnóstico de treinta minutos.